Zarza de Montánchez perteneció a la Orden
de Santiago, Encomienda de Montánchez.
En los alrededores del municipio han aparecido restos de
la Edad del Bronce como una estela funeraria decorada encontrada
en el camino de la Sierra de San Cristóbal, dos dólmenes
(uno en la finca llamada de Pérez, situada detrás
de la finca donde se celebra la romería y el otro
muy cerca del primero, junto al arroyo) y los llamados "Atambores",
covachas naturales formadas por grandes rocas colocadas
de forma caprichosa que forman entre ellas diversas cuevas,
que fueron utilizadas en la antigüedad por diversos
pueblos, entre ello los árabes.
La existencia de restos romanos se hace patente con la
presencia sencilla pero robusta y segura de un puente de
tres ojos situado sobre el río Tamuja, y que se encuentra
en el camino que nos lleva hasta la Encina Terrona.
La fundación de Zarza de Montánchez en su
actual ubicación data de la primera mitad del siglo
XIII, aproximadamente hacia 1236, cuando es nombrado en
Mérida Don Rodrigo Íñiguez Maestro
de la Orden de Santiago.
Tan sólo el Maestre tenía potestad para dar
fuero a las nuevas poblaciones que se construyeran, por
tanto, a partir de esta fecha es cuando se construye Zarza
de Montánchez en el lugar donde actualmente se ubica.